By Dave Stafford, Herald Bulletin Staff Writer
Translation by Herald Bulletin reporter Aleasha Sandley.
ANDERSON -- Después de un día reciente a la Escuela Primaria de Anderson, más o menos 20 estudientes de los cuarto y quinto grados están recibiendo una educación en quienes son y de dónde son.
“OK, niños y niñas,” dice Shirley Payne, profesora de Inglés como Idioma Segundo, mientras empieza una lectura en el español.
Los estudiantes escuchan, responden en el español y, cuando preguntados, en el inglés.
A cada mesa de niños sientan chicas de la escuela segundaria quienes están allí para ayudar enseñar y guiar a los estudiantes más jóvenes, y quizás aprendan de ellos. Son las Mentoras Latinas.
"Cuando Ud. está con las mismas personas quienes hablan el mismo idioma...es bonito," dice Wendy Santiago, una estudiante de cuarto año a la Escuela Segundaria de Anderson y una de las primeras estudiantes que se ofrecieron para el programa nuevo, que guia los estudiantes en el Club Latino después de la escuela.
"Yo pensaba que fue interesante," Santiago dice del programa, "y siempre me gusta tratar algo nuevo."
Psicóloga de las Escuelas de la Comunidad de Anderson Maria Hernandez-Finch desarolló el programa de Mentores Latinas después de ver una necesidad entre la populación creciendo de los estudiantes de las países que hablan el español. Una vez por semana, varias estudiantes se ofrecen visitar el Club Latino de la Escuela Primaria de Anderson, compartiendo con los estudiantes más jóvenes un idioma y cultura común y serviendo como modelas en el programa nuevo.
"Latinas están aumentando en la populación a través de los Estados Unidos," Hernandez-Finch dice, "pero la tasa de graduación no es bien." Mejorar esta tasa es una de las metas del programa.
"El más español Ud. conoce y habla, Ud. realiza mejor en las clases de inglés," Hernandez-Finch dice. "También, los niños necesitan ver alguien de su cultura que tiene éxito. Hamos tenido estudiantes nos dicen que sienten como no pertenecen aquí, y no conocen el propósito de ir a la escuela o la razón de ir a la escuela."
No es el caso con Yarely Sarahi Osuna. La mano de la chica que tiene 10 años y está en el quinto grado se levanta hacia el cielo casi cada vez que Payne pregunta a la clase.
Después de la clase, ella es tan rápida con una respuesta cuando preguntada lo que quiere ser cuando crezca. "Chef!" ella sonríe.
"Ud. puede aprender mucho," Yarely dice de la sesión después de la clase. "Aprendo de las personas que han estado en México hace mucho tiempo...Quizás Ud. pueda aprender palabras nuevas y como las pronunciar."
Hace dos años que Yarely no habla inglés, dice Maria Miller, una intérprete de ACS. "Ella puede hacer cualquier cosa que ella quiere," Miller dice. "Ella solo quiere aprender."
Cultivar las actitudes como esas también son metas del programa de Mentoras Latinas, para todos los estudiantes.
"Quiero ser una profesora y quiero ayudar a los niños," dice Brenda Ruiz, una estudiante de cuarto año a la Escuela Segundaria de Anderson y una Mentora Latina.
Landy Mendoza, una estudiante de tercer año a la Escuela Segundaria de Anderson, quiere estudiar para ser una pediatra después de la escuela segundaria. Ella explicó por qué el programa es importante para ella.
"Nos causa sentir orgullosas," Mendoza dice, "conociendo que nuestra cultura está conocida a través del mundo."
Payne dice que los estudiantes en el Club Latino que están ayudados por las Mentoras Latinas tienen un alcance de competencia en el inglés y el español. "Pocos niños están aprendiendo el español para la primera vez," ella dice.
Porque el español no está hablado durante el día escolar, los que no son proficiente pueden tener dudas. "Están acostumbrados al inglés y tienen dificultad" empezando el español, Payne dice.
"Parte de esto es para tratar de causarles a tener orgullo en su lengua," ella dice. "A veces es tan difícil para ellos en el Club Latino."
Mientras las Mentoras Latinas preparaban a unir con sus iquales más jóvenes a una sesión reciente, sentaban con Hernandez-Finch y trazaban sus árboles familiares, incluyendo que parientes estaban en los Estados Unidos y los que estaban en otras países. "Tenemos un proyecto en curso a acostumbrarse con nosotros mismos," ella dice.
Hernandez-Finch dijo que los estudiantes quienes hablan el inglés como un idioma segundo o nuevo tienen desafíos únicos. Ella y otros profesores "hablaban de sus necesidades y algunas de las cosas con que tienen dificultad, emotivamente, socialmente, ser parte de dos culturas a la misma vez.
"Necesitabamos hacer algo para desarollar el liderazgo y interesa en quedarse en la escuela. Es como comenzó las Mentoras Latinas."
Estudiantes de la Universidad de Anderson desarollan planes escolares para el programa. En este día, Payne lee un libro de niños con el título "Abuela." La comprehensión de los estudiantes está examinada después.
Lo que hace la lectura más significada es que los estudiantes oyeron la misma historia leido a ellos en clase más temprano, en el inglés, Hernandez-Finch explica. Cuando responden a las preguntas en el epañol, están reforzando lo que han aprendido en el inglés.
Los estudiantes de AU que ayudan con las sesiones dijeron que están emocionados para participar con el program de Mentoras Latinas.
"Estaba muy emocionada cuando oí del programa por la primera vez," dice Stephanie Brown, una estudiante de cuarto año de AU.
"Le encanta ayudarme," dice Alisa Neidlinger, una estudiante de tercer año de AU, de las Mentoras Latinas.
"Ellos conocen algunas cosas que no conozco," dijo Neidlinger, quien estudia la educación primaria y el Inglés como Idioma Nuevo.
Mandy Schumer, una estudiante del español de AU, dice que el Club Latino y el program de las Mentoras Latinas son un contraste claro a los métodos de enseñar en que los estudiantes están sumergidos en el inglés, muchos tiempas con no comprensión. Ella ha participado a un campo en que solo el inglés está hablado entre los estudiantes.
"Es muy difícil cuando un niño viene hablando no inglés," ella dice.
Del programa de la Escuela Primaria de Anderson, Schumer dice, "Me encanta. Mucho más que les haciendo abandonar su lengua."
"Yo pagaría para hacer esto," dice Corey Hitchcock, un estudiante de Inglés como Idioma Nuevo. "Nunca ha visto un programa como este."
Hernandez-Finch se ofrece con varios programas que están desarollados para alcanzar los niños con instrucción individua.
"Pienso que los niños necesitan programas que están adaptados a sus necesidades especiales."
Latinas particularmente, ella dice, tienen presiones que a veces pueden poner la educación en un lugar final.
"Pienso que para las latinas, obviamente numero uno es la barrera de lengua. Otra cosa sería las intereses de posiciones de inmigración, y eso se ha hecho un cosa política," ella dice.
"En general, latinas -- y esta obviamente es una generalización -- son muy orientadas a la familia," ella dice. "Hay más énfasis en el 'nosotros' en vez del 'yo.' A veces, Ud. necesita hacer algo para su familia como obtener un trabajo más temprano.
"Quizás tenga más responsibilidades en la casa."
Cuando los padres de los estudiantes híspanos fueron preguntado su opinión del programa de Mentoras Latinas antes de comenzó, la respuesta fue abrumadora, según Hernandez-Finch.
"Estas familias quieren lo mejor para sus hijos y quieren una educación buena para sus hijos," ella dice. "Hay una misconcepción que no valoran la educación, y es mucho el opuesto...Cuando envié los papeles de permiso, los obtuve el próximo día."
La diferecia, Hernandez-Finch dice, puede ser cuando los padres conocen que alguien está hablando su lengua. "Ellos se sienten como hay una confianza allí," ella dice. "Se sienten cómodos."